Casos de Éxito

 

Zambaí Shack Açaí Bar es el primer bar especializado en Acai y superalimentos del Ecuador, está ubicado en Urdesa Central, detrás del parque de Urdesa. Su especialidad es el Açai, fruto que alberga todos los aminoácidos esenciales y nutrientes requeridos por el cuerpo humano. Una baya contiene más tipo de antioxidantes que cualquier otro alimento en la tierra.

Este emprendimiento creado por Alberto Flores, se enfoca en el cuidado y la salud de sus clientes, brinda una alimentación sin azúcar añadida, sin lácteos y libre de gluten. Tienen un portafolio bastante variado de productos de Açaí, waffles, paninis, ensaladas, arepas, smoothies, superjugos y helados veganos de superalimentos.

Tienen un menú de más de 40 recetas con superalimentos, todas libres de gluten y libres de azúcar añadida, con alto nivel nutricional. Con esto captan un gran mercado en busca de diferentes tipos de alimentos  que se vuelven clientes frecuentes por la variedad, sabor y atención que reciben en este local. Todos los clientes nuevos reciben asesoría sobre cómo mantener una alimentación inteligente.

Zambaí compra la mayor parte de su materia prima directamente de productores locales, excepto el Açai, este fruto lo deben importar de Brasil y precisamente esto constituyó su principal dificultad, al ser emprendedores no siempre se cuenta con el músculo financiero para cumplir con varios requisitos y no tener inconvenientes con las autoridades locales y los proveedores extranjeros.

 

Geos Organic es un emprendimiento de biotecnología para la agricultura; que formula, produce y comercializa productos a base de microorganismos benéficos, hongos y bacterias que ayudan en el control de plagas y enfermedades, mejoran la microflora del suelo, y generan sustancias benéficas como enzimas, que ayudan en el desarrollo radicular de los cultivos.

Silvana Yépez junto a su esposo desarrollaron este emprendimiento en Quito, sin embargo tomaron la decisión de trasladar su domicilio y centro de operaciones a Guayaquil, eso implicó una adaptación no solo como emprendedores, sino como familia a un nuevo clima, cultura, estilo de vida, etc. Pero este cambio permitió que el negocio tenga un gran crecimiento, ya que sus operaciones ahora se encuentran cerca de sus mayores clientes.

Desde el inicio, el impacto social y ambiental fue uno de los motores que mueve el emprendimiento. Geos Organic, surgió de la necesidad de proveer al agricultor opciones de productos biológicos que reemplacen los agroquímicos que causan una gran afectación al ambiente y a la salud del consumidor final, de quienes los usan y de las comunidades aledañas.

El principal diferenciador es el servicio que prestan al agricultor. Ya que no solamente venden un producto, sino que transfieren tecnología, acercan al productor a prácticas sostenibles y de última generación en el uso de la biotecnología en agricultura. Adicional, sus productos a pesar de ser muy innovadores y de alta calidad biológica, tienen precios muy accesibles en comparación con su competencia tradicional.

El apoyo recibido desde CRISFE les permitió adquirir equipos para mejorar la calidad y pureza de sus productos, además recibieron asesoría y acompañamiento para convertirse en una microempresa que actualmente genera plazas de empleo y contribuye a mejorar las prácticas agrícolas en el país.

 

St. Santino es un emprendimiento familiar fundado por Michelle Chávez y se dedica a la elaboración y comercialización de productos 100% naturales y orgánicos dentro de la línea de limpieza doméstica. Su portafolio de productos lo conforman: ambientales, desengrasante, lavavajillas en crema y líquido, detergente liquido de ropa y jabón líquido de manos. Todos estos productos son libres de químicos tóxicos.

El emprendimiento nació en 2015 en un campamento organizado por una universidad en la ciudad de Guayaquil, en este campamento obtuvieron el primer lugar al mejor proyecto gracias a la innovación que presentaba el mismo, esto los motivó para iniciar con la comercialización de sus primeros productos.

St. Santino tuvo que sortear algunas dificultades en sus inicios, primero tuvieron que mejorar su empaque e imagen para que tuviera una mayor aceptación con los clientes, luego hicieron frente a las regulaciones y tramitología para obtener los registros sanitarios y finalmente tuvieron que buscar apoyo para poder llevar su producción a escala industrial, en este último punto, CRISFE los fortaleció con financiamiento y acompañamiento.   

Todo su trabajo se centra en dos áreas específicas que generan impacto social y ambiental: Cuidado de la salud familiar y el respeto al planeta, es por esto que todos sus productos utilizan materias primas certificadas naturales y orgánicas, además el emprendimiento genera fuentes de empleo y se trabaja para que a futuro se vinculen comunidades agrícolas a su cadena productiva.